Valencia Stereo Noticias. Casi 500 casos nuevos en Aragón, 412 en Zaragoza

Más de 800.000 personas han muerto de coronavirus en todo el mundo.
La semana deja cifras récord de contagio de Covid en prácticamente todos los países. En España, crecen los confinamientos locales
El coronavirus deja ya más de 800.000 muertos en todo el mundo. La semana termina con cifras récord de contagio prácticamente en todos los países y España intensifica los confinamientos locales para intentar poner freno a los rebrotes. Mientras algunos jueces ya han anulado las medidas impuestas por las comunidades, también empiezan a llegar los primeros recursos contra estas decisiones.

BRASIL SUPERA LOS 3,6 MILLONES DE CASOS DE CORONAVIRUS Y BORDEA LAS 115.000 MUERTES
Brasil registró en las últimas 24 horas 23.421 nuevos contagios de Covid-19, con lo que el número de casos confirmados superó el listón de los 3,6 millones, así como 494 nuevas muertes, que acercan el número de fallecidos a 115.000, informó este domingo el Ministerio de Salud. Según el boletín divulgado en la noche de este domingo por el Ministerio de Salud, Brasil acumula 114.744 muertes y 3.605.783 contagios de coronavirus desde que registró el primer caso de la enfermedad, el 26 de febrero, hace casi seis meses.

Las cifras confirman a Brasil, con sus 210 millones de habitantes, como el segundo país con más víctimas y casos de Covid-19 en el mundo, tan sólo superado por Estados Unidos

“No serán misiles, serán microbios”: así predijo Bill Gates hace cinco años la crisis del coronavirus

Bill Gates, en la charla TED de abril de 2015.
Bill Gates, en la charla TED de abril de 2015.

Bill Gates, fundador de Microsoft, es una de las voces más respetadas en materia de ciencia y tecnología. Y quizá por serlo, su nombre ha vuelto a los titulares de todo el mundo con la epidemia de coronavirus, ya que hace cinco años, Gates predijo lo que iba a pasar.

Ocurrió en abril de 2015, durante una de las charlas TED. El mundo acababa de vivir un brote global de ébola, y aprovechándolo, el fundador de Microsoft advirtió en su charla que la comunidad científica “no estaba lista para la próxima epidemia”. Anunció que el siguiente brote sería “1.000 veces peor”.

“Cuando era niño, el desastre que más nos preocupaba era una guerra nuclear. Por eso teníamos un barril en nuestro sótano lleno de latas de comida y agua. Cuando se produjera el ataque nuclear, se suponía que debíamos bajar las escaleras, agacharnos y alimentarnos del barril. Hoy el mayor riesgo de catástrofe global no se ve así, si algo mata a más de 10 millones de personas en las próximas décadas, lo más probable es que sea un virus altamente infeccioso en lugar de una guerra. No serán misiles, serán microbios“, dijo Gates.

El multimillonario explicó la clave del problema y las lecciones que deberíamos haber aprendido del episodio del ébola.

“Hemos invertido una gran cantidad en elementos disuasorios nucleares, pero en realidad hemos invertido muy poco en un sistema para detener una epidemia. No estamos listos para la próxima epidemia. Miremos el ébola, estoy seguro de que todos lo leyeron en el periódico, grandes y complicados desafíos. Lo seguí cuidadosamente a través de las herramientas de análisis de casos que utilizamos para rastrear la erradicación de la poliomielitis y, al observar lo que sucedió, el problema no era que hubiera un sistema que no funcionara lo suficientemente bien el problema era que no creamos un sistema en absoluto. De hecho, hay algunas piezas clave obvias que faltan”, dijo.

Gates dijo qué medidas harían falta: “No teníamos un grupo de epidemiólogos preparado, para que investigaran y vieran qué era la enfermedad, para averiguar hasta qué punto se había extendido. Los informes de casos llegaron en papers, se retrasó mucho antes de que se pusieran online y eran extremadamente inexactos. No teníamos un equipo médico listo, no teníamos una forma de preparar a las personas. Luego, gente como Médicos sin Fronteras hizo un gran trabajo orquestando voluntarios. Pero aun así, fuimos mucho más lentos de lo que deberíamos llevando a miles de trabajadores a estos países, y una gran epidemia requeriría que tengamos cientos de miles de trabajadores”.

Con increíble tino, predijo detalles del contagio como los actuales: “Podríamos haber tomado la sangre de los supervivientes, procesarla y volver a poner ese plasma en personas para protegerlos, pero eso nunca se intentó. La falta de preparación podría permitir que la próxima epidemia sea dramáticamente más devastadora que el ébola. La próxima vez, puede que no tengamos tanta suerte, puede ser un virus en el que las personas se sienten lo suficientemente bien mientras están infectadas como para subirse a un avión o ir a un mercado. De hecho, veamos un modelo de un virus que se propagó por el aire, como la gripe española en 1918. Esto es lo que sucedería, se extendería por todo el mundo muy, muy rápidamente y se podría ver morir a más de 30 millones de personas por esa epidemia. Así que este es un problema grave, deberíamos preocuparnos mucho”.

Gates propuso entonces una respuesta global: “La fuente del virus podría ser una epidemia natural como el ébola, o podría ser el bioterrorismo. Por tanto, hay cosas que literalmente empeorarían la situación mil veces. Sin embargo, podemos construir un sistema de respuesta realmente bueno. Tenemos los beneficios de toda la ciencia y la tecnología de la que hablamos. Tenemos teléfonos para obtener información y transmitirla, tenemos mapas satelitales donde podemos ver dónde están las personas y hacia dónde se mueven, tenemos avances en biología que deberían cambiar drásticamente el tiempo de respuesta para observar un patógeno y poder fabricar medicamentos y vacunas que se ajusten a ese patógeno. Podemos tener las herramientas, pero esas herramientas necesitan ser puestas en un sistema global de salud global”.

Álvaro Uribe en Colombia: por qué es tan poderoso el expresidente y qué significa su histórica detención preventiva

Lo que sigue en la Corte en el proceso contra el expresidente Uribe

 

 

 Las cacerolas y bocinas que sonaron en la noche del martes en algunas partes de Colombia no eran todas para celebrar la orden de prisión preventiva para Álvaro Uribe.

Algunas, como las que se oyeron en una larga fila de automóviles en Bogotá, eran para mostrar apoyo hacia el expresidente después de la histórica decisión de la Corte Suprema de privar de la libertad a un mandatario por primera vez en 60 años.

A diferencia de otros países de América Latina, en Colombia ningún presidente elegido democráticamente ha pasado por la cárcel, pese a que las acusaciones por corrupción, vínculos con el narcotráfico y violación de derechos humanos han sido una constante.

El único que estuvo tras las rejas fue un militar que lideró un gobierno de facto durante cinco años en la década del 50: el general Gustavo Rojas Pinilla.

Pero que ninguno haya estado preso no quiere decir que los políticos en este país no cometieran delitos, sino que durante décadas el conflicto entre el Estado y las guerrillas determinó todos los desarrollos judiciales y políticos en el país.