María Jesús Antón tiene 25 años, dos empleos y sin perspectivas de poder emanciparse a corto plazo

María Jesús Antón es periodista de formación pero trabaja en el sector de la educación y terapia infantil. Es dicharachera y cuenta con la mayor de las naturalidades que a pesar de ser un «culo inquieto» y no haber parado nunca, no puede independizarse, pues nunca ha tenido «un trabajo que me permita mantenerme más de un mes».

Siempre ha trabajado en varios sitios al mismo tiempo. Ahora cubre una sustitución en el sector del tiempo libre juvenil «con buenas condiciones» y compagina esta labor con su empleo como monitora de comedor. Dos trabajos pero cero perspectiva de futuro. «Ahora podría plantearme emanciparme, porque las condiciones son buenas pero no duraderas, al terminar la sustitución tendría que volver a mi casa porque no podría mantenerme» , apunta.

María Jesús dice que en casa está bien pero con 25 años le gustaría crear su futuro. «O renuncio a mis expectativas laborales y trabajo en otro sector que me de más estabilidad o me quedo en casa de mis padres», dice.